Unas de las cosas más interesante que pueden ocurrirle a uno es que se pueda encontrar con la oportunidad de observar desde dentro el proceso de resolución de un problema que uno mismo propone y cuya solución está fuera de su alcance: esto es lo que me encontré participando en el Hackathon (es algo de lo que no se es consciente hasta pasado un tiempo; espero que lo entendáis al final de este post).
Una de las actividades que se plantearon ayer (y la que probablemente hay tenido más peso a la hora de ser seleccionado para participar en el Hackathon) fue la propuesta de un problema en una aplicación (SMART Amp en mi caso) que conllevaba la redefinición del diseño de la propia herramienta, es decir, un reto al que los desarrolladores (que conocen sus tripas) deben enfrentarse para dar solución a un problema concreto planteado por un usuario avanzado. El primer escalón fue el intercambio que tuvimos ayer para definir exactamente cuál era el ámbito del problema, qué objetivos había que cubrir, cuáles serían las necesidades mínimas para considerarlo resuelto y otros muchos detalles que sería prolijo redactar aquí. A partir de esa primera reunión, el equipo plantea un esquema de trabajo que aprueban las dos partes (quien plantea el problema y quien trata de resolverlo) donde se marcan exactamente los objetivos y los límites por debajo de los cuales no se consideraría el problema resuelto (así contado parece muy fácil y muy enrevesado al mismo tiempo...). Y llegamos al día de hoy...
A primera hora de la mañana, nos reunimos de nuevo el equipo de desarrollo y yo para ver la propuesta de solución... que ya tienen preparada y empaquetada en papel de regalo: ¿cómo es posible que en menos de 24 horas hayan construido una nueva herramienta dentro de un entorno ya creado y funcional que responde al reto planteado? Supongo que la respuesta es sencilla: porque son muy buenos!!
Y efectivamente, la herramienta es perfectamente operativa y sólo hace falta un último esfuerzo de ajuste fino que harán durante la jornada de hoy antes de la presentación en sociedad que haremos mañana.
Finalizado este trabaja de Hackathon propiamente dicho, nos reunimos con el resto de SEEs para continuar con la agenda prevista: hoy toca el turno de Global Collaboration.
Primeramente, algunos compañeros SEE de Europa y Estados Unidos nos presentan sus experiencias realizadas a lo largo del último curso: son los pioneros que han abierto camino y que con sus historias nos ayudarán a preparar nuestras propias colaboraciones para los próximos cursos. y, precisamente, la segunda parte consiste en que, trabajando en pequeños grupos intercontinentales, definamos unas actividades de colaboración que podamos llevar a cabo el próximo curso aplicando todo lo que hemos aprendido y experimentado estos días acerca de la metodología, la pedagogía y la tecnología aplicada a la colaboración... Todo un reto!!
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